La Parroquia de la Encarnación permanecerá temporalmente cerrada tras sufrir daños por el último sismo de Gójar
· El templo permanecerá cerrado de forma preventiva mientras los técnicos evalúan los daños, que también afectarían a varios elementos del patrimonio histórico de la ciudad.
El terremoto de magnitud 4,7 registrado este martes con epicentro en Gójar vuelve a poner en alerta al patrimonio histórico de Santa Fe. La parroquia de la Encarnación y varios de los históricos arcos de entrada a la localidad, entre ellos los de Loja y Sevilla, habrían sufrido desperfectos tras el movimiento sísmico.
Ante la aparición de daños y con el objetivo de garantizar la seguridad de los feligreses y visitantes, la parroquia de la Encarnación permanecerá temporalmente cerrada al público y al culto hasta que los técnicos puedan realizar una evaluación completa del estado del edificio.
La decisión se adopta como medida preventiva, especialmente teniendo en cuenta que el templo ya sufrió importantes daños durante el enjambre sísmico de 2021. En aquella ocasión se produjeron desprendimientos de revestimientos y fisuras en arcos y bóvedas, llegando a permanecer el templo cerrado al público.
Los técnicos deberán determinar ahora si los desperfectos ocasionados por el nuevo movimiento son exclusivamente superficiales o si afectan a elementos que requieran actuaciones de consolidación. La parroquia de la Encarnación está catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC), lo que aumenta la necesidad de extremar las precauciones antes de autorizar su reapertura.
La preocupación se extiende también a otros elementos del patrimonio santaferino. Los arcos históricos de Loja y Sevilla serán objeto de revisión para comprobar si han sufrido nuevos daños como consecuencia del seísmo y de las réplicas registradas en las últimas horas.
Por el momento, se recomienda a la ciudadanía evitar aproximarse a las zonas que hayan podido verse afectadas por desprendimientos y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia y de los técnicos encargados de valorar los daños.
La reapertura de la parroquia quedará condicionada al resultado de la inspección técnica y a la garantía de que el templo pueda volver a utilizarse con total seguridad.




